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Lupus y embarazo

7 sept
4 min de lectura

Tener lupus no necesariamente impide tener hijos. Gracias a una mejor comprensión de la enfermedad, tratamientos adecuados y un seguimiento especializado, muchas mujeres con lupus ahora pueden llevar un embarazo a término.

Sin embargo, un embarazo durante el lupus requiere una preparación especial y un seguimiento médico para proteger de la mejor manera la salud de la madre y del feto.


Preparación para el embarazo


Cuando una mujer con lupus desea tener un hijo, es importante que lo consulte con su equipo médico antes de la concepción. Esto se debe a que el embarazo debe planificarse y programarse debido a los riesgos asociados. Es preferible que la enfermedad esté bien controlada antes de quedar embarazada.

Una consulta preconcepcional es esencial y permite, en particular:

  • Para evaluar la actividad del lupus: la existencia de lupus activo se asocia con un mal pronóstico para el embarazo;

  • buscar posibles factores de riesgo, como la presión arterial alta;

  • para comprobar si hay daños en los órganos, en particular en los riñones;

  • realizar o supervisar determinadas pruebas biológicas;

  • Revisar los tratamientos actuales y verificar su compatibilidad con el embarazo.

Nota: La visita preconcepcional será una oportunidad para asegurar que la paciente esté inmunizada contra la rubéola (y para vacunarla si es necesario en ausencia de contraindicaciones), para actualizar sus vacunas…


Adaptar los tratamientos antes de la concepción.


No todos los medicamentos utilizados para el lupus son compatibles con el embarazo.

La anticoncepción es esencial cuando ciertos medicamentos utilizados contra el lupus pueden ser teratogénicos (perjudiciales para el feto), es decir, pueden causar malformaciones en el feto.

Algunos tratamientos deben interrumpirse o sustituirse con suficiente antelación a la concepción, mientras que otros pueden mantenerse cuando sea necesario para controlar la enfermedad.

El tratamiento debe permitir controlar el lupus y, al mismo tiempo, ser compatible con un embarazo saludable.

Un consenso internacional ha validado la continuación durante el embarazo de los siguientes medicamentos: hidroxicloroquina; terapia con corticosteroides (prednisona o prednisolona) en una dosis que no exceda los 5 a 7 mg por día; azatioprina; aspirina en dosis bajas (100 mg/día).

Es fundamental no interrumpir, modificar ni sustituir un tratamiento por cuenta propia debido al deseo de quedar embarazada o al descubrimiento de un embarazo.

Cualquier cambio deberá decidirse en consulta con el equipo médico.

Nota: Por lo general, se recomienda iniciar el embarazo solo 12 meses después de la remisión de un brote grave de lupus (incluida la afectación renal) y cuando el lupus haya estado clínicamente inactivo durante 6 meses.


Mayor vigilancia durante el embarazo


Un embarazo en una mujer con lupus generalmente requiere un seguimiento coordinado por parte de varios profesionales, incluidos especialistas en lupus y el equipo de obstetricia. La frecuencia de las consultas (que deben ser al menos mensuales) y los exámenes se adaptan a la situación particular de cada mujer.

Este monitoreo permite controlar:

  • actividad del lupus;

  • presión arterial;

  • función renal;

  • análisis de sangre y orina;

  • el desarrollo y crecimiento del feto;

  • la posible aparición de complicaciones obstétricas.


¿Cuáles son los riesgos?


La mayoría de los embarazos no presentan necesariamente complicaciones graves, pero algunos riesgos son mayores en mujeres con lupus que en la población general.

En particular, puede existir un mayor riesgo de:

  • brote de lupus;

  • Hipertensión arterial durante el embarazo con riesgo de preeclampsia;

  • aborto espontáneo o pérdida fetal en determinadas situaciones;

  • retraso del crecimiento fetal;

  • nacimiento prematuro.

El nivel de riesgo depende en particular de la actividad del lupus durante el embarazo, de cualquier daño orgánico y de la presencia de ciertos autoanticuerpos, especialmente los antifosfolípidos.

Autoanticuerpos antifosfolípidos durante el embarazo

Algunas mujeres con lupus presentan anticuerpos antifosfolípidos. Estos se asocian a un alto riesgo de trombosis y complicaciones obstétricas.

Por lo tanto, se busca su presencia y se la tiene en cuenta en la evaluación y el seguimiento del embarazo.

Lo mismo se aplica a la presencia de anticuerpos anti-SSA/Ro y/o anti-SSB/La en la madre; esto requiere especial atención durante el embarazo. En raras ocasiones, estos anticuerpos pueden asociarse con lupus neonatal en el recién nacido, a veces con afectación cardíaca.

Cuando estos anticuerpos están presentes, el equipo médico ajusta el seguimiento del embarazo en consecuencia.


La importancia de la atención multidisciplinaria durante el embarazo


Lo ideal sería que el embarazo fuera controlado por un equipo con experiencia en embarazos asociados a enfermedades autoinmunes.

Dependiendo de la situación, este equipo puede incluir, en particular, además del ginecólogo-obstetra y/o la matrona, un internista, un reumatólogo u otro especialista en lupus, y un nefrólogo en caso de afectación renal.

Esta coordinación permite adaptar el seguimiento y los tratamientos a lo largo del embarazo.


Amamantamiento


La lactancia materna suele ser posible, pero es necesario consultar con el especialista en lupus para asegurarse de que los tratamientos utilizados sean compatibles.


Puntos clave para recordar


Es posible que una mujer con lupus quede embarazada.

Las mejores condiciones se dan cuando el embarazo se prepara con el equipo médico, cuando la enfermedad está bien controlada antes de la concepción y cuando se establece un seguimiento adecuado durante todo el embarazo.

Si desea quedarse embarazada, se recomienda que lo hable con suficiente antelación con el médico que le está haciendo el seguimiento del lupus.

El embarazo debe ser supervisado de principio a fin por un equipo multidisciplinario.

La lactancia materna suele ser posible; conviene consultarlo con un especialista.


Esta hoja informativa tiene únicamente fines informativos generales. No sustituye una consulta ni el asesoramiento médico personalizado para el diagnóstico y el seguimiento.


Fuentes: PNDS Lupus Sistémico en Adultos y Niños (2024) — Centros de Referencia / RAISE / Red FAI²R; Seguro Médico.

Contenido revisado y validado por el profesor Saïd Norou DIOP, especialista en Medicina Interna y asesor médico de TAHIRAH CARE.

 
 
 

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