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Lupus y fatiga

7 sept
3 min de lectura


La fatiga es un síntoma común del lupus. En ocasiones puede ser grave y tener repercusiones en la vida diaria, profesional, familiar y social.

No siempre se trata simplemente de fatiga después del esfuerzo: en algunas personas, puede persistir a pesar del descanso o de su

dar la impresión de tener menos energía para realizar las actividades habituales.


La fatiga puede tener varias causas.


En una persona con lupus, la fatiga puede estar relacionada con diversos factores.

Puede acompañar a un período de exacerbación de la enfermedad, pero también puede tener otras causas: trastornos del sueño, dolor, infección, anemia, efectos secundarios de ciertos tratamientos u otros problemas de salud.

Por lo tanto, cualquier fatiga nueva, persistente o significativamente mayor de lo habitual debe comunicarse al médico para que investigue la causa.


Aprender a gestionar tu energía


Cuando la fatiga es significativa, puede resultar útil ajustar temporalmente el ritmo y organizar las actividades teniendo en cuenta las propias capacidades.

Distribuir las tareas, programar tiempo de recuperación y evitar acumular las actividades más exigentes al mismo tiempo puede ayudar a gestionar mejor la vida diaria.

El objetivo no es necesariamente eliminar toda actividad, sino encontrar un equilibrio entre la actividad y la recuperación.


Mantener una actividad física adecuada


Salvo en situaciones en las que el estado de salud requiera descanso o una adaptación especial, se debe fomentar la actividad física regular y adecuada, ya que puede contribuir a mantener la forma física y el bienestar.

Caminar, nadar, andar en bicicleta u otras actividades pueden considerarse dependiendo de las capacidades y el estado de salud de cada persona.

La vuelta a la actividad debe ser gradual, sobre todo después de un periodo de inactividad o una recaída de la enfermedad. En caso de duda, se puede consultar con un médico.


Conservar el sueño


Dormir bien por la noche contribuye a la recuperación y previene la fatiga.

Los horarios regulares, un entorno que favorezca el sueño y la identificación y el tratamiento de cualquier trastorno del sueño pueden contribuir a una mejor recuperación.

Cuando persisten las dificultades para dormir, es útil hablar con un profesional de la salud.


¿Cuándo debo hablar con mi médico sobre esto?


La fatiga persistente no debe considerarse automáticamente una consecuencia normal del lupus.

Es importante hablar de esto con su médico cuando ella:

  • aparece repentinamente o empeora significativamente;

  • persiste a pesar del descanso;

  • interrumpe gravemente las actividades diarias;

  • acompañado de fiebre, dificultad para respirar, dolores inusuales, pérdida de peso u otros síntomas nuevos.

El médico puede buscar una posible actividad del lupus, pero también otra causa que pudiera explicar esta fatiga.


Puntos clave para recordar


La fatiga es común en el lupus, pero su origen puede ser múltiple.

Aprender a gestionar tu energía, mantener una actividad física adecuada cuando sea posible y preservar el sueño puede ser de gran ayuda en el día a día.

La fatiga inusual, persistente o que empeora debe evaluarse para identificar la causa y adaptar el tratamiento en consecuencia.

Esta hoja informativa tiene únicamente fines informativos generales. No sustituye una consulta ni el asesoramiento médico personalizado para el diagnóstico y el seguimiento.


Fuentes: PNDS Lupus Sistémico de Adultos y Niños (2024) — Centros de Referencia / RAISE / Red FAI²R; Seguro Médico (archivos Lupus Eritematoso Sistémico y Astenia).

Contenido revisado y validado por el profesor Saïd Norou DIOP, especialista en Medicina Interna y asesor médico de TAHIRAH CARE.

 
 
 

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